el antidiletante

Bill Fay
Bill Fay
Deram
1970

 Sitio oficial
Lista de temas

01. Garden Song
02. The Sun Is Bored
03. We Want You to Stay
04. Narrow Way
05. We Have Laid Here
06. Sing Us One of Your Songs, May
07. Gentle Willie
08. Methane River
09. The Room
10. Goodnight Stan
11. Cannons Plain
12. Be Not So Fearful
13. Down to the Bridge

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En 1970, cuando Bob Dylan estaba tocando su típico folk-rock (ese año había editado New Morning, que incluye el famoso tema "If Not for You"), un muchacho tímido y humilde intentaba aportar algo nuevo al folk enfatizando aspectos orquestales con menos guitarra eléctrica. Bill Fay sólo terminó de grabar dos discos. Pero este, el epónimo, es una mezcla de folk con otros estilos también. Si pensamos en los tantos discos que se edita, y los pocos buenos temas que tienen, es realmente sorprendente cuando se encuentra un disco, todavía con unos trece temas, con ningún tema mediocre. Logra una obra musical muy coherente y una especie de prosody (luego explicaré a lo que me refiero con esta palabra inglesa).

El primer tema, "The Garden Song", empieza con un piano melancólico. Luego los instrumentos de viento empiezan a sonar como una brisa marina, queriendo recrear un paisaje oceánico donde abunda la vegetación, la densa y fría orquesta musical. La modulación es sutil, pero suficiente para crear un espectro musical amplio. Trae consigo un cambio métrico, lo que en inglés se le llama "prosody", cuyo significado es más amplio que su equivalente en castellano. Es decir, aparte de variar el ritmo, los instrumentos se intensifican para enfatizar lo que desea expresar el cantante. Fay canta o, mejor dicho, reflexiona sobre sus experiencias y contempla el presente. Describe su propia muerte, indicando que es una pequeña semilla, sembrándose entre otros vegetales. Después de pintar con palabras una escena apacible, la irónica connotación de este tema sale a la luz cuando canta "They are telling me something I don't know / They are telling me something, I think so" (Me están diciendo algo que no sé / Me están diciendo algo, creo). A primera vista, la sencillez del lenguaje puede engañar si la interpretamos literalmente. Contextualizándolos, estos versos pueden hasta parecer soberbios, pero representa auténticamente el sentimiento de alguien que ha pasado días, o hasta meses o años, contemplando sus propios problemas simplemente para que otros vengan a aconsejarle sobre cosas que nadie puede entender ni resolver salvo uno mismo. Fay logra emplear una métrica musical para elevar la intensidad de su estado melancólico. En su tono tranquilo -y sin gritar-, alza un poco la voz, algo declarativo y desesperado, explicando cómo quiere que sea su vida. Es un gran tema que resume muy bien el concepto del disco, ya que el álbum contiene tanto canciones lúgubres como canciones que cuentan historias irónicas y satíricas.

El tercer tema incorpora características típicas del jazz. El platillo mantiene una variación muy parecida a ese ritmo clásico del género, mientras el saxofón toca una lenta melodía scherzando, la cual encaja perfectamente con la historia que canta Fay. Es una historia de su infancia, cuando solía jugar con sus amigos. "These are the games we want you to play" (Estos son los juegos que queremos que juegues), canta Fay; una exigencia que le hacían sus amigos. él acepta pero, nuevamente, emplea una ironía muy lograda. Los juegos se tornan difíciles, explica la voz poética, y cientos de "amigos" empiezan a venir. Detrás de esta melodía divertida -graciosa, juguetona, jocosa-, detrás de estos juegos, se esconde cierta manipulación y, por tanto, cierta superficialidad de juegos que ni siquiera fueron ideas del protagonista. Los versos sugieren que simplemente aceptó porque quería intentar algo nuevo, pero luego pierde el interés, prefiriendo pasar el tiempo mirando las nubes, soñando, aún cuando sus "amigos" le dicen, "Friend, we want you to stay" (Amigo, queremos que te quedes). Este verso, debido a su sencillez, parece inocente, pero es sumamente siniestro porque demuestra la crueldad enmascarada de sus supuestos amigos. Ellos sencillamente desean su compañía para matar el tiempo y llenar el vacío superfluamente, pero no les interesa realmente nada de él; pasan el tiempo con él sólo cuando ellos se sienten bien. No es hasta el fin que el solitario saxofón empieza a tocar una melodía melancólica, representando la decepción contrastada con el resto de la música divertida, esta última representando los "amigos".

La última canción trata el tema de alienación. Consiste simplemente en Fay tocando el órgano y cantando, "The river runs silently / the river runs deep / as does the time between us" (El río corre en silencio / el río corre profundo / así como el tiempo entre nosotros). El disco es increíblemente personal. Fay muestra todas sus heridas, ilusiones y los buenos tiempos de su vida a través de un lenguaje sencillo. En este último tema, él está acabado y la incurable indiferencia del mundo lo ha superado. A veces su voz es parecida a la de Bob Dylan, un estilo que le sale naturalmente, ya que el timbre no es algo que se pueda imitar. Aparte de eso, Dylan tiene una voz muy peculiar como para que cualquiera pueda emularla. Sin embargo, Fay logra cantar con más delicadeza y sin una voz tan ronca, características de una voz más atractiva y melodiosa, a mi juicio.

El sello Duram editó las primeras ediciones de sus dos discos. El epónimo vendió casi nada, y el segundo inmediatamente fue un fracaso comercial, lo cual motivó al sello a poner fin a su contrato. Muchos años después, Fay intentó grabar otro disco, pero debido esta pésima experiencia, no tuvo fe en su nuevo proyecto, y no sería hasta 1995 que se edita el tercer disco, mucho después de que había dejado de tocar música "profesionalmente".

De todas formas, Fay ha pasado desapercibido, casi un desconocido total. Los sellos que editaron sus discos no fueron muy populares y el actual sello tampoco lo es. Algunos músicos han intentado mencionarlo en los medios, a ver si despiertan interés en él. El más destacado fue Wilco, que incluso lo invitó a tocar en uno de sus conciertos, pero no hubo suficiente interés por parte del público como para que un sello conocido le ofrezca un contrato.

El mundo de la música está lleno de casos como este y es realmente una pena. En el caso de Fay, la razón por la cual no vendió muchos discos fue porque el sello no supo promocionar sus discos y porque Fay no tocaba mucho en vivo, esta última siendo la típica razón del fracaso de un músico desconocido.

Además, el público no perdona al intelectual que intenta incorporar estilos esotéricos (estilos desconocidos por ellos) o cuando critica mucho a la sociedad. Figuras como Fay, un hombre que no se presenta como "asimilado", "normal" (desde una perspectiva sociológica) ni sonríe para quedar bien, incomodan a las masas. Fay no tiene miedo de criticar a todos y quedarse absolutamente solo por haberlo hecho. Nunca podrá tener amigos porque es demasiado honesto y no cree que debería cambiar o ser más "normal" porque lo ve como otra forma de hipocresía, debido a que implica una represión de la honestidad por una cuestión de respeto. Fay, al menos el que se presenta en este disco, no piensa que debería cambiar porque cree que debería haber menos de esta hipocresía. Pero como la mayoría no comparte esta idea, hay quien le haga recordar que su manera de ser no es realista; esta gente dice esto porque la mayoría cree en esta idea, a pesar de que ponerla en práctica nos hace mal.

Es muy triste ver a tantos músicos fracasar "comercialmente". De hecho, yo desde hace tiempo he empezado a dudar de toda la industria musical, porque al fin y al cabo sólo les interesa ganar dinero. El músico pudoroso está solo, y debe ingeniárselas solo. No puede depender de nadie y debe ser escéptico ante todo.
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